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El 27 de mayo de este año El
Jueves celebraba sus 30 años con un número especial, sin esperarse que el número
especial se lo montaría el juez Del Olmo secuestrando la edición del...18 de
julio.
El 20 de julio el juez Juan del
Olmo ordenó, a petición de la Fiscalía general del Estado, el secuestro de todos
los ejemplares del nº 1573 de la revista por un supuesto
delito de injurias a la Corona y de
menoscabo de su prestigio, por una caricatura de los príncipes de Asturias, que
aparece en la portada, La policía tenía que retirar los ejemplares de los
kioskos.
En el auto, el juez pide que se
destruya su molde para que no se pueda volver a reproducir, afirmando que la
caricatura muestra una
actitud "claramente
denigrante y objetivamente infamante", ordenando la
prohibición de la difusión
de este número de El Jueves y exigiendo a su director la identificación de los autores de la
caricatura.
El fiscal Miguel Ángel Carballo
no sólo instó al juez Del Olmo al secuestro de la revista, sino también a tomar
las medidas necesarias para cerrar la página web de la publicación y “otros
medios de difusión”.
El mismo viernes 20 de julio la
noticia, y la portada, ya se estaba difundiendo por la red y ya se estaba
considerando censura, la frase de la viñeta ya se estaba traduciendo en catalán,
gallego, euskera, portugués, holandés, sueco, ruso, alemán, francés, inglés,
italiano y esperanto, mientras iban saltando las reacciones: la Federación de
Humoristas Gráficos de España consideraba que El Jueves “se había pasado”, el
BNG, ERC, CCOO y Reporteros sin Fronteras lo definían como un atentado a la
libertad de expresión, IU calificaba la medida de excesiva y anacrónica y Jueces
por la Democracia la consideraba razonable, y respetable y prudente para la
Asociación de Profesionales de la Magistratura.
La Federación de Asociaciones
de Periodistas de España se quedaba en una postura intermedia mientras que el
President de la Generalitat, José Montilla, se definía claramente como persona
con un gran respeto por la familia real, gran defensor de la libertad de
expresión y del Estado de Derecho .
La Casa real, por su parte,
afirmaba que ni tenía conocimiento previo de la denuncia de la Fiscalía ni la
había solicitado, suponiendo que se había producido de oficio y evitando
cualquier comentario sobre el presunto delito de injurias a la Corona causa del
secuestro, mientras que desde la dirección de El Jueves se afirmaba que si lo
que se buscaba era que la gente no viera esa portada, se había conseguido que
saliera en todos los medios, y publicaba un comunicado en la web de la revista
ante su inminente cierre.
Mientras la noticia y la
caricatura empezaban a publicarse por webs, blogs, chats, foros y ediciones
digitales de la prensa de todo el mundo, la web de El Jueves se colapsaba la
noche del viernes 21 al sábado 22 , y la página de la Fiscalía se bloqueaba por
un aluvión de autodenuncias por el caso.
El sábado 22, mientras la
prensa, radio y televisión de todo el mundo hacían convertían en noticia
mundial el secuestro de una revista satírica por “injurias a la Corona”, y la
frase ya se leía en japonés, se pronunciaba el PP: su secretario general, Ángel
Acebes, calificaba la portada de “grosera y zafia”, mientras consideraba la
actuación una equivocación. El PSOE se pronunció también, no iba a ser menos, y
la vicepresidenta Fernández de la Vega volvía a dejar la cosa claramente
definida subrayando que la libertad de expresión debe convivir con el respeto a
las instituciones.
El
director de El Jueves, mientras tanto, declaraba a EFE que la
publicación contestaría a su secuestro 'de la única manera que sabemos hacerlo,
que es con humor' y anunciaba que 'la próxima semana haremos una portada sobre
el tema'.
Por la
tarde se producía una concentración ante la sede de la Audiencia Nacional de
Madrid contra el secuestro de la revista.
El domingo
22 la web de El Jueves se desconectaba a instancias de la Fiscalía. Òscar
Nebreda, coeditor de El Jueves, así lo declaraba a Catalunya Ràdio, y suponía
que podría volver a estar operativa si se retiraba la viñeta.
Mientras
tanto, la subasta del número censurado se retiraba de eBay, y la posibilidad de
bajárselo desde MegaUpLoad también quedaba anulada, y desde eljueves.us se
lanzaba una campaña de apoyo a eljueves.es.
El lunes
23 se reabría la web, se convocaba una nueva concentración ante la Audiencia
Nacional para el martes 24 y la vicepresidenta De la Vega, tras repensárselo el
fin de semana, consideraba el cierre de publicaciones como una figura anclada en
el pasado y se lanzaba en defensa de la libertad de expresión, aunque evitando
valorar la decisión de la Fiscalía refugiándose bajo su “autonomía e
independencia de criterio”.
Mientras
tanto
fuentes
fiscales confirmaban que, aunque aún no hay una petición oficial, el dibujante
de la caricatura, Guillermo, y el guionista, Manel Fontdevila, prestarán
declaración en los próximos días ante juez Juan del Olmo a instancias de la
Fiscalía General del Estado.
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